Hoy en día y ya comenzado el siglo XXI hay una parte de la sociedad que sigue creyendo en las supersticiones y en costumbres relacionadas como tirar sal por encima del hombro, evitar pasar por debajo de escaleras abiertas, cerrar los ojos al ver a algún que otro felino negro en mitad de la calle o comenzar el fin de semana con un viernes 13 encerrados en casa por pensar que es de mala suerte. Hay una delgada línea entre una manía y una superstición. Sin embargo ambas son muy distintas, ya que la primera causaría un pequeño desorden o intranquilidad a nivel emotivo mientras que la segunda está relacionada directamente con la buena y la mala suerte desde la perspectiva de la persona supersticiosa. A continuación, veremos qué es la superstición y ejemplos muy conocidos sobre la suerte.

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La superstición en España

Somos uno de los países más supersticiosos de Europa y más del 60% de la población afirma tener alguna que otra superstición. Algunas supersticiones pueden ser tan clásicas como el comentado anteriormente de no pasar por debajo de una escalera abierta es llevada a cabo por el 20% de los españoles para así evitar el mal augurio. Romper un espejo también puede llegar a ser señal de mala suerte para el 18% de la población y ¿quién no ha escuchado que abrir un paraguas dentro del hogar puede traer muy mala suerte? pues el 16% de los ciudadanos españoles llevan este hecho a raja tabla.

España comparte mucha cultura con otros países de nuestro entorno, sobre todo con los de la Unión Europea, en donde los italianos ocupan el segundo puesto de los más supersticiosos, seguidos por los alemanes y los ingleses, en donde se comparten muchas supersticiones. Por ejemplo, los españoles y los británicos, según una infografía publicada en Betway, creemos que el número 7es del número de la suerte por excelencia, quizás por probabilidad o por alguna otra leyenda que desconocemos. Del otro lado de la moneda tenemos el número 13, conocido popularmente como el de la mala suerte, de ahí que el viernes y 13 sea un día fatídico por todos los creyentes en este tipo de supersticiones ¡ni te cases ni te embarques! dice el dicho popular.

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La suerte y los números alrededor del mundo

Si los europeos tenemos más o menos las mismas creencias en cuanto a la suerte y las supersticiones, a nivel global existen más curiosidades llamativas sobre los números de la suerte. Para evitar la suerte negativa solemos evitar números como el relacionado con el viernes y 13, es por eso por lo que mucha gente rechaza comprar billetes de lotería que terminan en el 13 o compran los acabados con el 7 por su buena reputación o el número 5 por pura probabilidad a ganar un premio, esto ocurre en muchos países, no sólo europeos. Algo similar sucede en las aerolíneas, en las que como vemos en este post de SkyScanner, la fila 13 es eliminadapara evitar malos augurios entre los pasajeros. De hecho, solo Alaska Airlines no la elimina. Por su parte Lufthansa también elimina la fila 17, por respeto a los pasajeros italianos que abordan el avión, para los cuales es de más mala suerte que el número 13.

Yendo más lejos del continente europeo, en el país asiático de China, el número 4 es el peor número por escoger. La tradición para evitar el número 4 es tan fuerte en China que incluso muchos edificios evitan construirlo con una cuarta planta e incluso se saltan el número 4 como número de puerta o número de habitación en hoteles como en la cadena de hoteles Mandarin Oriental situada en las ciudades más famosas alrededor del mundo. Algo similar ocurre con el número 26 en la India.

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¿Cómo surgieron las supersticiones?

Las supersticiones se remontan a cientos de años atrás, cuando la población no tenía acceso a los conocimientos de la época, y debían encontrar explicación para lo que sucedía. Debido al nivel educativo de la población de aquellos tiempos era bastante fácil difundir miedo entre la ciudadanía, ya fuera por controlarlos por estancias superiores de aquellas sociedades o porque los mismos habitantes creaban dichas historias de supersticiones que interiorizaban como hechos reales.

Sin ir más lejos, algunos visitantes a las fiestas más grandes de Navarraen Pamplona, San Fermín, tienen sus propias supersticiones, manías o rituales, como se les quiera llamar. Por ejemplo, Iñaki Elistondo, de 53 años llegó a confesar a un diario local que “mi ritual pasa por llevar el nudo del pañuelo bien atado, para que se suelte rápidamente; la faja, bien alineada; comprar el periódico y no doblarlo hasta el último momento”. Lo que no cabe duda es que existen muchos rituales y supersticiones en cada uno de los países que nos rodean e incluso en las diferentes poblaciones españolas, a veces la mala o buena suerte viene o va, pero de lo que estamos seguros es que encontrar un trébol de 4 pétalos sigue siendo tan difícil como cuando éramos jóvenes.