Pasan los años dentro del mundo del entretenimiento y la comunicación y podemos observar como los trendsque promueven estos dos sectores cada vez son las que rigen las tendencias y las culturas del mundo. El apreciar sistemas de entretenimiento como juegos online hoy en día, hace que dejemos de lado la idea clásica de un videojuego de sala. Del mismo modo, los sistemas comunicativos permiten a una persona informarse de lo que ocurre al otro lado del mundo con imágenes de alta definición, pudiendo apreciar hechos emocionantes, así como catástrofes sin precedentes.

No hay duda, de que estos mundos tienen una importancia total dentro del contexto planetario, los cuales, pueden inclusive persuadir al usuario con comportamientos vitales que ponen a prueba la ética y la moral que rigen a la sociedad, haciendo que la línea que define lo moral y lo inmoral se pueda volver muy fina en distintas ocasiones.

Tocando un submundo del entretenimiento como son los videojuegos”, explican los expertos del blog Casino Online Espaňa, “es reseñable como su actividad de las microtransacciones va tomando forma y se va haciendo una rutina dentro de los principales juegos del mundo”. El tener que pagar para acceder a contenido extra de calidad para utilizar en las historias que recreamos, es considerado para muchos como una forma aberrante de hacer dinero por parte de las compañías más importantes del mundo. Sin embargo, muchas otras personas han considerado esta situación normal debido a la costumbre que ha traído consigo el aplicar estos métodos de generación de ingresos en los últimos años, advirtiendo inclusive que “el que no los quiera no tiene necesidad de hacer uso de los mismos”, haciendo que volvamos al principio del artículo donde definíamos que estos mundos eran capaces de persuadir a una persona de realizar acciones.

Si bien es cierto que estos accesorios extra no son indispensables para completar las historias del juego, a menos que así estén definidos, es preocupante el pensar que esta tradición llegue con más ahínco en el transcurso de los años, afectando a cada uno de los juegos de la forma mínima posible, y generando que su uso sea igual a un gasto constante que realizamos por un servicio.

Esto ha tenido preocupado a varios usuarios que ven esta tendencia como positiva con el pasar de los años, poniendo de ejemplo hechos como el pagar para jugar al FIFA con selecciones nacionales, o utilizar el modo zombis de Call of Duty: BlackOps o acceder a un mundo nuevo de Fortnite cada partida.

Lo cierto es que aunque la situación antes planteada no llegue a ocurrir, estas microtransacciones han visto definidas al mundo de los videojuegos en posturas distintas, siendo aberrantes para unos y aceptado por otros, demostrando que si bien el hacer dinero bajo estos métodos es considerado ético, deja muchas dudas en cuanto al futuro se refiere, haciendo la línea cada vez más y más delgada…