El Ekoparque Arantzadi se significará como un espacio de biodiversidad, educación ambiental, economía circular e investigación de 150.000 m2 en el meandro de Aranzadi.
Urbanismo va a licitar en 102.000 € proyecto y anteproyectos de revisión de usos de la II fase, cuya ejecución rebajará un 25% la previsión de gasto inicial

El conjunto del parque buscará convertirse en una referencia y vivero de proyectos de formación, investigación y empleo ligados a la horticultura, la ganadería, la jardinería, la sostenibilidad y el arte, bajo la óptica de economía circular. El objetivo es fomentar el empleo en torno a conceptos como la producción km0 y la relación entre ecología y arte, siempre en colaboración con universidades, entidades públicas y sociedad. El Ayuntamiento buscará que le acompañen en esta tarea tanto la Universidad Pública de Navarra como la Universidad de Navarra, así como el Consejo de la Producción Agraria Ecológica de Navarra (CPAEN) y el Instituto Navarro de Tecnología e Infraestructuras Agroalimentarias (INTIA) y todas aquellas entidades que puedan estar interesadas.

La reorientación de los trabajos mantendrá la estructura básica del proyecto inicial, pero transforma los usos previstos basándose en los conceptos de sostenibilidad ambiental y economía circular. La zona interior del meandro concentra la actuación de esta segunda fase en la que se incluirán cuatro nuevos espacios: una zona natural de juegos con frontón junto a las piscinas municipales; un espacio referente de educación ambiental y arte en los edificios de Casa Arraiza; una escuela de agroecología y economía circular y una granja educativa con un núcleo zoológico con animales de granja, que también servirá para la investigación. Estos dos últimos espacios configurarán la Escuela de horticultura que se quiere potenciar. La redefinición del proyecto se completa con una zona de esparcimiento canino donde fomentar las buenas prácticas.

Gestión integral participada con entidades y personas usuarias

Pero esa referencialidad también se buscará respecto al modelo de gestión del Ekoparque que se ha concebido forma integral, y para toda su superficie, bajo parámetros de fomento de la participación e impulso de la inclusión social. Todas las entidades que tomen parte en este espacio, desde Elkarkide, hasta los centros escolares que lo disfrutan, pasando por Casa Gurbindo, la futura escuela taller de Casa Irujo, el Museo de Educación Ambiental, las piscinas de municipales de Aranzadi y el centro El Vergel, así como representación de las personas usuarias, tomarán parte en el consejo consultivo que asesorará al Ayuntamiento en la gestión del Ekoparque.

Esta previsto es que el Consistorio convoque unas jornadas de información a la ciudadanía para explicar este proyecto en las que se recogerán las aportaciones que se presenten para su posterior evaluación y, en su caso, integrarlas en el proyecto. La primera de ellas tendrá lugar el próximo 13 de noviembre en Casa Gurbindo a las 18 horas.

Mejoras en las zonas de acceso y de estancia

Las bases para la redacción del nuevo proyecto buscan también el desarrollo de las infraestructuras viarias interiores en clave de movilidad sostenible mejorando los accesos al parque desde la calle Vergel planteando una solución de calle de coexistencia, donde el acceso rodado sea restringido a los usuarios de los edificios del Parque y la prioridad sea del peatón.

En esta fase se realizarán conexiones este-oeste del mismo (entre las pasarelas de Alemanes y San Pedro), completando los servicios de abastecimiento, saneamiento, señalización y alumbrado existentes. Se estudiará además una propuesta para el control de accesos peatonal y rodado de todo el parque que incluya el posible cierre nocturno para evitar los daños por vandalismo.

Dentro del ámbito de la antigua Casa Arraiza, junto al camino de entrada del parque entre el camino de borde y el bosque de crecida, se proyectarán las actuaciones necesarias para su apertura al uso público desde la perspectiva de uso mixto hortícola-artístico. Así, se trabajará en la actualización de infraestructuras y pavimentación. Finalmente se plantea una zona de estancia en el espacio situado en la parcela del antiguo Convento de las Agustinas de San Pedro que aproveche los espacios preexistentes: hórreo, área de horticultura de casa Soto, etc.

Remates en el entorno del bosque de crecida

Una de las características de este meandro del Arga es que alberga un bosque de crecida que, aunque fue contemplado en la primera fase del parque, requiere de remates y actuaciones complementarias. Por un lado en la revisión que se va a solicitar se incluirá la terminación e iluminación del camino de borde del bosque, que en este momento se encuentra conformado en zahorras.

En el proyecto se deberán efectuar propuestas para fomentar el uso del bosque de crecida, así como para reducir la afección que producen las crecidas del río Arga (vegetación, pequeñas modificaciones de la orografía.), una parte en la que se trabajará de forma coordinada con los técnicos de la Gerencia de Urbanismo. Por otra parte, se proyectará una modificación del labio de entrada del agua en el bosque de crecida de acuerdo con el diseño hidraúlico que sea necesario. Para todo lo relativo al Dominio Hidráulico se deberá obtener la preceptiva autorización de la Confederación Hidrográfica del Ebro. En esta fase también se analizarán las cuatro pasarelas ya existentes que cruzan el bosque de forma que se revise su estado y comportamiento ante el trafico y el vandalismo, de forma que se puedan aportar las soluciones necesarias que garanticen la estabilidad, seguridad y alumbrado de esos ámbitos.

Está previsto para mediados de 2019

El Ayuntamiento va a encarar la segunda fase de la reordenación del Meandro de Aranzadi sobre una superficie de 17.000 m2, pero lo va a hacer a través de un procedimiento de rediseño que se basará en un triple concepto en el plano técnico: el impulso a la sostenibilidad, la puesta en valor de usos tradicionales y el fomento de la economía circular. En el plano económico la premisa básica es garantizar la viabilidad del parque. En ese sentido esta licitación busca redimensionar la inversión pública a en torno a los 3,1 millones de euros (con un ahorro del 25% respecto al proyecto aprobado en 2012) y rebajar los gastos de mantenimiento en torno al 80%, lo que llevaría a un ahorro anual de cerca de 160.000 euros, sobre todo en mantenimiento de las zonas verdes.

Lo relativo a la gestión del espacio se cimentará en dos pilares: la participación ciudadana en la gestión del parque a través de un consejo consultivo en el que habrá representantes, tanto de las entidades que trabajan en el parque, como de las personas usuarias, y el fomento de proyectos relacionados con la educación ambiental y el arte, la horticultura, la ganadería, además de buscar la formación o el fomento del empleo en cualquier aspecto vinculado a la sostenibilidad y la economía circular. El proyecto resultante, que integrará tanto la primera como la segunda fase, sumando una superficie total de 150.000 m2, recibirá el nombre de “Ekoparque Arantzadi”.

Esta mañana el concejal delegado de Ciudad Habitable y Vivienda, Joxe Abaurrea, junto al director de Urbanismo, Vicente Taberna, y el responsable de Parques, Jardines y Zona Verdes, Mikel Baztán, han explicado el concepto y las bases del futuro Ekoparque cuyo primer paso es la licitación de un contrato para la revisión del proyecto de ejecución de obras. Ese encargo incluye además el remate de la primera fase en lo relativo a accesos, sistemas de movilidad y zonas de estancia, así como la redefinición parcial del labio de entrada del agua del Arga en el bosque de crecida. También incluye la redacción de anteproyectos de las cuatro nuevas zonas interiores y, en su caso, la dirección de las obras. El montante de este único contrato para la redacción del proyecto y dirección de obras está previsto en 102.000 euros y deberá entregarse en 5 meses a partir de su adjudicación. La previsión es que el trabajo se entregue para mediados de 2019