El Gobierno de Navarra, a través de la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana, ha restaurado el rico conjunto de la vidriera modernista que cierra parcialmente la marquesina adosada a la capilla del antiguo Señorío de Bertiz, y que hoy ve la luz por primera vez tras permanecer 30 años guardada a la espera de su restauración.

El proyecto ha sido dirigido por Violeta Romero, técnica restauradora del Servicio de Patrimonio Histórico, y realizado por las empresas especializadas Harri(d)ura y Vitrales Mikel Delika. Ha contado con 33.000 euros de presupuesto.

Con motivo de su presentación, se abre al público la exposición temporal “La luz de Bertiz”, comisariada por Violeta Romero, que explica y contextualiza, tanto el proceso de restauración de la vidriera, como al variado conjunto de vidrieras históricas que conserva el Parque Natural de Bertiz en el palacio, la capilla y el palacete de Aizkolegi.

La restauración

Los 26 paneles de la vidriera ahora restaurada (13 superiores de casi dos metros de altura y 13 inferiores de menor tamaño) muestran una alegoría de las estaciones, con una representación idealizada del paisaje de la comarca y sus variaciones, a través de sendas figuras femeninas, una en cada extremo. Constituyen uno de los más elocuentes ejemplos de vidriera modernista figurativa, con una acentuada simplificación de las formas y una potenciación de las texturas y el cromatismo de los vidrios.

Parece ser que el uso del parque como zona de colonias infantiles fue lo que provocó los mayores daños en las vidrieras, observándose en las fotografías previas al desmontaje cómo están los plomos doblados, prácticamente perdidos los vidrios de las zonas inferiores y algunos de los vidrios rotos por impactos. Desde entonces los paneles permanecieron embalados a la espera de su restauración.

A partir de 2011, las direcciones generales de Medio Ambiente y Cultura de Gobierno de Navarra comenzaron a dar los primeros pasos de esta compleja y ambiciosa intervención. Hay que tener en cuenta que también ha sido necesario rehabilitar estructuralmente la marquesina de hierro forjado adosada a la ermita, tarea esta realizada por la iniciativa del Parque Natural de Bertiz.

Su estructura presentaba alteraciones causadas por la oxidación del hierro, con filtraciones de agua y problemas de biodeterioro. Sólo con su saneamiento ha sido posible recolocar las vidrieras restauradas en su ubicación original.

La exposición temporal “La luz de Bertiz” nos aproxima tanto al proceso de restauración de la gran vidriera modernista, como al variado conjunto de vidrieras históricas que conserva el Parque Natural de Bertiz en el palacio, la capilla y el palacete de Aizkolegi.

La restauración de la vidriera modernista ha sido el punto de partida para estudiar y proteger los ejemplares existentes. Las vidrieras de Bertiz nos acercan a distintos estilos artísticos desarrollados a principios del siglo XX: movimientos historicistas que se inspiran en el Renacimiento o variados ejemplos del Modernismo. Este patrimonio ha llegado a nuestros días y es el protagonista de la exposición. Las técnicas, los estilos, el deterioro y el proceso de restauración del conjunto de vidrieras son los cuatro temas conductores de “La luz de Bertiz”.

Situada en la planta baja del palacio, estará abierta al público desde el 27 de marzo hasta el 29 de septiembre, ambos inclusive. Los horarios son los mismos que los del parque. Se pueden consultar aquí.