‘Biela y tierra’ va a ser un viaje en bicicleta para visitar y visibilizar iniciativas de alimentación sostenible. Dos mujeres recorrerán a partir del mes de junio casi 3.000 kilómetros por el norte de la península, visitando lugares y proyectos ligados a la agroecología, la soberanía alimentaria y los ecofeminismos. El Museo de Educación Ambiental acoge este martes una charla-coloquio sobre este proyecto a las 19 horas y con entrada libre.

Las dos protagonistas de esta historia, Edurne Caballero y Ana Antidrian, serán las encargadas de explicar en primera persona el proyecto, que pretende ser puente para mostrar iniciativas reales que son alternativas para afrontar los desafíos alimentarios. Se trata de retos recogidos en los 17 objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, con lo que este proyecto está alineado. Desde el 1 de junio y durante cuatro meses, visitarán y compartirán las experiencias de más de 30 iniciativas reales ligadas a la alimentación sostenible que ya funcionan y que benefician al territorio y la población que tienen acceso a ellas.

Esta no es la única cita del Museo de Educación Ambiental esta semana. El jueves habrá una nueva sesión de Bizitxoko, un espacio para compartir conocimientos sobre el arreglo de bicis y disfrutar mientras cada uno pone a punto su bici o ayuda a otras personas. Para ello, se contará con la presencia de Juanjo Iriarte, experto en reparación, que acompañará y asesorará a las personas que se acerquen al Bizitxoko. El horario del taller será de 18 a 20 horas y la entrada es libre.

Exposición ‘Iruña se retrata en el Arga’

Este miércoles se abre además en la sede del museo la exposición fotográfica ‘Iruña se retrata en el Arga’ de Tomás Arroyo. La exposición estará desde el 3 de abril hasta el 10 de mayo y será presentada el miércoles, a las 18.30 horas, por el propio autor.

Tomás Arroyo, ya jubilado, ha trabajado como profesor de Primaria y Secundaria desde 1973 hasta 2006, impartiendo clases de Geografía, Historia y Educación Medioambiental. Una de sus aficiones es captar imágenes insólitas a través de la cámara. Los reflejos son un tipo de esas imágenes que le atraen. Durante cuatro años ha estado río arriba río abajo, fotografiando reflejos de Pamplona en el Arga. Todas esas imágenes ilustran un relato histórico-artístico-literario-reivindicativo de la ciudad, convertido en libro. Las imágenes de esta exposición son una muestra de las 400 que ilustran el libro, convertido en guía para disfrutar de los paseos a orillas del Arga.