Navarra es la segunda comunidad española con mayor consumo de verduras, ensaladas y hortalizas; y la tercera con mayor porcentaje de personas de entre 15 y 59 años con nivel alto de actividad física, según se desprende del Informe sobre estilos de vida en Navarra 2019, elaborado por el Observatorio de Salud Comunitaria del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) con motivo del Día Mundial de la Salud que se celebra este domingo 7 de abril.

La evolución de los estilos de vida en Navarra es, en general, positiva en la última década. Actualmente, no fuma a diario el 80,5% de la población y lo hace el 19,5%; practica la actividad física recomendada el 75,6% y no la practica el 24,4%; consume a diario fruta el 62,1% y verdura el 42,0% aunque conjuntamente lo hace el 34,1%; y consume menos de 100 g de alcohol a la semana el 84,5%, y por encima de esta cantidad el 15,5%.

Entre las comunidades Autónomas, Navarra ocupa posiciones más saludables que el promedio de España en actividad física, tabaco y alimentación. Sin embargo, en alcohol, tanto en jóvenes como adultos, se sitúa en los puestos de mayor consumo

Las mayores desigualdades, según nivel de estudios o clase social, se encuentran en el consumo diario de tabaco, tanto en hombres como en mujeres, en alcohol en hombres y en alimentación en mujeres.

El informe incluye datos de la situación actual de los estilos de vida saludable en Navarra –consumo de tabaco y de alcohol, actividad física y alimentación- así como un análisis de las desigualdades que se observan con respecto a factores como la edad, el sexo y la zona geográfica. Aunque las actuaciones de los servicios asistenciales son fundamentales, existen otros determinantes que influyen en gran manera en la salud colectiva. Además de la edad, el sexo y los factores genéticos, determinan básicamente la salud los estilos de vida personales y sociales, las redes comunitarias y sociales de apoyo, y las condiciones socioeconómicas y ambientales. En conjunto se estima que todos estos factores –sin incluir el sistema asistencial sanitario ni los factores genéticos- contribuyen en un 60% al estado de salud de una comunidad.

Estilos de vida saludables

Los estilos de vida saludables contribuyen de manera decisiva a la prevención de enfermedades crónicas. En la Declaración de la ONU de 2011 sobre enfermedades crónicas se establece la Estrategia 4×4 de prevención para las 4 principales enfermedades crónicas (enfermedades vasculares, cánceres, diabetes y enfermedades respiratorias crónicas) con los 4 factores de riesgo prioritarios: ejercicio físico, alimentación, consumo de tabaco y de alcohol. Por otra parte, contribuyen a la promoción de la salud; considerados como activos en salud, constituyen importantes herramientas para la construcción de más salud, bienestar y calidad de vida, tanto personal como social, y en todas las etapas de la vida, desde la infancia al envejecimiento.

En la adopción de estilos de vida saludables influyen múltiples factores y entre ellos destacan las desigualdades en salud, cuyos ejes principales son la clase social, el género, edad, territorio y etnia. Para su mejora, se requiere la intervención tanto de las administraciones públicas como de la sociedad en general, no sólo con la población (información y educación) sino también en el entorno, con medidas legislativas, económicas y fiscales, de oferta de servicios y otras, haciendo que “las opciones más saludables resulten las más fáciles de elegir”.

La primera necesidad que se requiere para mejorar los estilos de vida es conocer la situación existente: disponer de los mejores datos para tomar las mejores decisiones y acciones por parte de todos los agentes implicados. El Informe sobre estilos de vida en Navarra 2019 es un estudio inicialmente sobre los 4 estilos de vida arriba citados: ejercicio físico, alimentación, consumo de tabaco y de alcohol y analiza respecto a cada uno de ellos su situación en Navarra, la tendencia evolutiva, la comparación con otras comunidades autónomas, así como las desigualdades en salud que se encuentran.

Consumo de tabaco, con desigualdades sociales

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Social y de Condiciones de Vida Navarra de 2017 (ESyCV), fuma a diario el 19,5% de la población navarra mayor de 15 años, el 24,4% de los hombres y el 14,6% de las mujeres. La mayor prevalencia se da en el grupo de edad de 45 a 54 años, alcanzando en hombres el 35,1% y en mujeres el 21%.

Existen diferencias geográficas en cuanto la prevalencia de tabaquismo. En las zonas del Noroeste/Pirineo y Tierra Estella/Navarra Media la proporción de personas fumadoras es algo menor que en la zona de Pamplona, mientras en la Zona de Tudela es similar. El consumo diario de tabaco es, por otra parte, menor entre las personas nacidas fuera de España que entre las nacidas en España.

Se han encontrado, asimismo, diferencias en el consumo de tabaco según nivel de estudios y clase social ocupacional. La prevalencia de tabaquismo es un 65% mayor en la población con estudios primarios que en la población con estudios superiores, y la proporción de personas fumadoras en las clases sociales menos favorecidas (clases III y IV) es un 40% mayor que en la clase social más alta (clase I).

La prevalencia de consumo de tabaco a diario en Navarra es similar a la del conjunto de España, ocupando la sexta posición entre las comunidades autónomas con menos personas fumadoras a diario (Encuesta nacional de Salud (ENS), 2017). En línea con lo que ha ocurrido en España y en Europa, Navarra ha tenido una evolución positiva desde 2001, año en el que la prevalencia fue del 30,3%. Sin embargo, todavía hay margen de mejora si se toma como modelo lugares como los países nórdicos, donde la prevalencia de personas fumadoras se encuentra por debajo del 15%.