El próximo fin de semana está previsto que abra al uso público la pista de patinaje de Antoniutti, totalmente renovada tras 1,5 meses de obras que han adaptado el circuito para poder acoger competiciones internacionales. El Ayuntamiento de Pamplona ha invertido 200.000 euros en las obras. Éstas se darán por concluidas en un plazo total de 2 meses (de los 2,5 previstos), dado que aún resta por ejecutar remates en las aceras exteriores y perimetrales, arreglos en jardines y la pintura, que se realizará estos días si la climatología lo permite.

La Gerencia y la Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Pamplona ha visitado esta mañana el circuito. Se trata de un recorrido de 429 metros con una anchura general de 6 metros, y que incluye un tramo de pista de velocidad de tres carriles con una longitud de 100 metros y una anchura total de 8 metros. Las actuaciones que se han realizado incluyen la adaptación y mejora de las condiciones del circuito, así como de las infraestructuras existentes, acomodándolas a la nueva configuración de la pista. Las obras se han realizado de acuerdo con las directrices de la Federación de Patinaje de Navarra. 

Cambios en la pista

Hasta ahora, la recta principal tenía una anchura de 19,3 metros aunque el circuito no alcanzaba toda esa anchura y no tenía distinción de calles. El mayor problema era su pendiente transversal a dos aguas al 2%, mientras que el resto del circuito contaba con una anchura de 6 metros, con peraltes no homogéneos y escasos o inexistentes en las curvas, lo que impedía la celebración de eventos internacionales. El pavimento presentaba un estado general deficiente para el uso deportivo de las instalaciones, envejecido, y con varias actuaciones puntuales (zanjas y reposiciones). 

Con las obras, la recta principal se diseña con una anchura de 8 metros, con distinción de 3 calles de 2,6 metros de anchura separadas por líneas blancas, y con pendiente transversal a un agua al 1% hacia el interior del circuito. El resto de la pista mantiene la anchura de 6 metros, sin distinción de calles, por no ser necesarias, pero con peraltes homogéneos y progresivos entre las zonas rectas (en las curvas y zonas aledañas) y con pendiente transversal en las rectas calcando el existente (entre el 1,2% y el 2%, según las distintas rectas) y siempre hacia el interior de la pista. 

Asimismo, se ha asfaltado todo el circuito con dos capas en la recta principal y se han realizado distintas actuaciones para la delimitación de la pista en su entorno, tales como adaptación de aceras y de recogida de aguas pluviales.

Una vez puesta en funcionamiento la pista, y como actuaciones accesorias a la misma, se realizarán mejoras en la señalización del entorno, con el fin de minimizar la interferencia peatones-patinadores durante el resto del año, en los entrenamientos libres, así como se balizará la zona para la no invasión de vehículos en la instalación deportiva y se mejorará la accesibilidad del entorno, al hacer continua la acera más cercana a la Plaza Juan XXIII