Como cada semana Pedro de Guayo nos ilustra con las historias de Pamplona y sus gentes. Hoy hemos puesto nuestra mirada en las lavanderas. Sus condiciones para lavar la ropa no era la idónea, y mientras la corporación se gastaba el dinero en renovar las farolas ellas sufrían las penurias y el mal tiempo. Te hemos contado quién les echó una mano para cambiar algo esta situación…